Mi Almohada una Aliada

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En los artículos anteriores, hemos hablado de lo importante que es dormir bien y lo fundamental que es elegir el colchón correcto, incluso hemos entregando pautas de cómo identificar las diferencias de un colchón y como su calidad sí influye a la hora de dormir bien, así que, en este artículo hablaremos de otro componente vital que no debemos descuidar y que día a día nos acompaña y cuida mientras dormimos; nuestra almohada, a la que, por lo general, no siempre le dedicamos el tiempo y los cuidados que corresponden. Pero como todos los componentes de la cama también tiene sus cuidados, diferenciaciones y formas de uso, a continuación, te hablaremos de todo lo que necesitas saber sobre las almohadas.


Actualmente, en el mercado podemos encontrar una gran variedad de almohadas en comparación a años atrás, incluso hoy se pueden clasificar hasta por la forma que dormimos, por ejemplo: 


  • Dormir de lado. Es ideal usar una almohada más robusta, así el eje del cuello y columna estarán alineados y en equilibrio.
  • Dormir en varias posturas. Si este es tu caso, entonces es ideal una almohada más flexible, que se adapte a tus diferentes posturas al dormir.
  • Dormir boca arriba. Las almohadas delgadas son ideales porque ayudan a que el cuello y la espalda se mantengan en el mismo ángulo sin sufrir una sobrecarga muscular.
  • Dormir boca abajo. Es recomendable una almohada blanda y fina que permita mantener alineado el cuerpo, de lo contrario podría generar dificultades en la respiración, la de plumas es ideal. 


Es importante aclarar que las almohadas no son universales y que no cubren la misma necesidad, debido a las dolencias, formas de dormir o gustos de cada persona. Debemos estar de acuerdo que mantener la cabeza, cuello y espalda alineados ayudará a encontrar el equilibrio perfecto para dormir plácidamente y evitar dolores musculares y/o lumbares.

Para todo lo anterior, es fundamental saber que podemos encontrar almohadas según su tamaño, altura, forma y material. En este último punto los materiales que ofrece el mercado son viscoelástica, pluma, látex y fibra, las que pasaremos a detallar a continuación:


  • Almohada viscoelástica: La característica principal de este tipo de almohadas es que, al momento de entrar en contacto con la cabeza y el cuello, la almohada se amolda y toma la forma de la información que el cuerpo le entrega. De esta forma la columna se encuentra en una posición optima y relajada para dormir. Cuando esta presión deja de ser ejercida, lentamente la almohada vuelve a su estado inicial.


  • Almohada de fibraEste tipo de almohadas es la más común, compuestas por poliéster y envuelta por una funda de algodón de tacto suave. Por lo general son hipoalergénicas, así que leer sus características al momento adquirir una se vuelve importante para quienes son de piel más sensible a algunos componentes. Resistentes, firmes y fácil de lavar a máquina o a mano debido a su componente sintético y liviano.


  • Almohada de pluma: Naturalmente blandas, moldeables al cuello, ideal para personas que duermen boca abajo. Se entibian al contacto corporal. Para su óptimo funcionamiento no debe estar expuesta a la humedad y agua porque podría dañar las plumas afectando en la durabilidad de la almohada. No es recomendable para personas alérgicas.


  • Almohada de látex: Ideal para las personas que duermen de lado. Este tipo de almohadas ofrece un excelente apoyo a la cabeza. Podemos encontrar almohadas 100% látex o una combinación de sintético y natural, puedes encontrar de diferentes firmezas y alturas. Proporcionan una sensación suave y soporte firme, a diferencia de otros materiales esta no se hunde, por lo que podría generar un perfecto apoyo entre la cabeza y hombro si eres de los que duerme de lado.


Cuidados básicos para mantener limpia nuestra almohada


  • Primero, es importante leer las especificaciones que nos indica el fabricante, debemos recordar que cada almohada posee cuidados especiales y diferenciados dependiendo su composición.


  • Es importante que todos los días se sacuda y airee la almohada para que se mantenga seca y libre de polvo.


  • Cubrir la almohada con una funda de algodón, la que deberá ser lavada todas las semanas.


  • Lavar la almohada es parte fundamental para cuidar su higiene, pero antes de realizarlo, hay que leer las recomendaciones de fabricante donde podría aparecer la periodicidad, tipo de lavado y secado.


Muchas veces no tomamos en cuenta lo importante que es dormir bien manteniendo nuestra espalda y cabeza alineados o cómo repercute en nuestro día a día en la buena o mala calidad del sueño. Encontrar la postura correcta al dormir solo nos entrega beneficios desde dormir bien, despertar descansados, disminuir los ronquidos y reflujos entre otros efectos positivos.